jueves, 30 de diciembre de 2010

LLaman a no pagar tenencia estatal

El Norte
13 de Dic.
Por Alberto Rodriguez

Representantes de 15 organizaciones ciudadanas hicieron ayer un llamado a la ciudadanía a formar parte de una resistencia civil contra el cobro de la tenencia y el replaqueo que pretende implementar el Gobierno estatal.

Asociaciones como la Federación de Colonias Metropolitanas (Fedeco), Vertebra, No a Conducir Ebrio (Nace), el Foro Libre y Democrático, Propuesta Cívica, Sueño Regio y Evolución Mexicana, entre otras, iniciaron una campaña para pedir a la ciudadanía que no realice el pago de estos gravámenes como una forma de presión para que el Gobierno estatal los elimine.

"A partir de hoy (ayer) se llevará a cabo el acto de resistencia civil, para no pagar la tenencia o el impuesto o el nombre que se le quiera dar en el Estado de Nuevo León, y tampoco el replaqueo", explicó Tatiana Clouthier, representante de Evolución Mexicana.

El 23 de noviembre, EL NORTE publicó que mientras otros estados del País están optando por eliminar la tenencia vehicular en el 2011 sin crear nuevos impuestos, el Gobernador Rodrigo Medina decidió mantenerla, convirtiéndola en un gravamen estatal y contradiciendo una de sus principales promesas de campaña.

Clouthier señaló que existen tres puntos fundamentales por los que se decidió realizar este movimiento contra el impuesto.

"El más importante es que queremos que el Gobernador Rodrigo Medina cumpla su promesa, en campaña prometió eliminar la tenencia", detalló, "segundo, la propuesta que se plantea del impuesto estatal es inequitativa y consideramos que no puede haber ciudadanos de primera y de segunda.

"En tercer lugar consideramos que el Gobierno no ha implementado acciones de transparencia y austeridad en el uso de los recursos", expuso.

Ervey Cuéllar, representante de Vertebra, señaló que el Estado podría compensar los ingresos que se obtienen por el impuesto aplicando una política de austeridad al interior de la Administración.

"Los dos mil millones de pesos que representa este concepto en Nuevo León yo creo que hay áreas de oportunidad para sustituirlos por parte del Gobierno.

"Hay rubros que asombran en el presupuesto, como los pagos a celulares, viáticos, gastos de representación, gasolina y automóviles; ayudarían mucho en la recuperación", aseguró Cuéllar.

Los representantes de las asociaciones hicieron un llamado al Congreso estatal para que los legisladores se pongan del lado de la ciudadanía y no aprueben la aplicación del impuesto estatal.

"Puede haber un replanteamiento de la aplicación de este impuesto, porque no ha sido aprobado todavía por el Congreso", dijo Gilberto Marcos, de la Fedeco.

Las organizaciones se movilizarán a través de la entrega de volantes y calcomanías en distintos puntos de la Ciudad, además de utilizar las herramientas de Facebook y Twitter para pedir a los ciudadanos sumarse a esta iniciativa.

"Estamos hablando de un volanteo, informar a la gente por qué no (se debe pagar), estar en las esquinas repartiendo calcomanías; en twitter (@noalatenencianl) se va a informar dónde se pueden recoger (las calcomanías)", añadió Clouthier.

"Y el día que empiece el cobro de este impuesto estar en la entrada (de Tesorería) explicando a la gente por qué debe unirse a este propósito.

"Tenemos muchos días antes de que empiece esa fecha para lograr que, mínimo, un millón de ciudadanos de Nuevo León traigan el mismo lenguaje de resistencia civil con el tema de los impuestos".

sábado, 10 de julio de 2010

Broma cruel

FRICASÉ
El Abogado del Pueblo
8 Jul. 10


Parece, amigos, que se trata de una broma cruel, al estilo de las que intenta la Paleta relamida: eso de que el Fonden nos mande 115 millones de pesos quesque como apoyo para la restauración de nuestra infraestructura dañada resulta insultante.

¡Con esa lana no tapan ni los baches que han salido en el primer cuadro de la Ciudad!

Tan sólo para la reparación íntegra de Constitución, quizá se requieran unos 2 mil millones de pesos: bien cuantificados, los daños que causó "Alex" pudieran sumar más cerca de los 10 mil millones de pesos que de los 100 millones.

No nos queda la menor duda de que en México, en el altiplano, en las alturas ralas del Gobierno federal, no tienen ni idea de lo que pasó aquí; adicionalmente a que nuestros gobernantes no saben nuestra desgracia -y si saben no les importa-, debemos reconocer otro hecho: nos estorba sobremanera tener a quien tenemos de Gobernador.

El joven Medina se ha dedicado a cocorear al Gobierno central con su activismo partidista nacional a favor del "Copetes" Peña y de otros personajes que chocan de frente con la corriente presidencial.

¡Ésa es la neta!

Si estuviera nuestro ecológico (por verde) Gobernador dedicado realmente sólo a ADMINISTRAR nuestro Estado, a mejorar las condiciones de los ciudadanos, a impartir justicia imparcial y expedita, a imponer la paz y el orden, a hacer rendir los centavos, crear infraestructura, manejar y reducir la NATIDEUDA, y atender a los ciudadanos, seguros estamos de que la Federación ya estuviera montada en la chequera mandando ayuda plena y suficiente sin miramientos.

Pero como DESCONFÍAN del novillero Medina hay titubeo y, en lugar de mandar LANA, están mandando gente para investigar, para cerciorarse, y seguramente canalizarán la ayuda de una manera que garantice que no se utilice para fines políticos, o que no acabe en las arcas publicitarias del gavioto telenovelero.

Por esto mismo, es decir, para evitar que se lucre política o materialmente con la tragedia del "Alex", es que propusimos la creación ciudadana de un "Zar de la Reconstrucción", un ciudadano probo que responda a un consejo ciudadano y que administre, coordine y ejecute las obras requeridas a partir -obviamente- de un fondo federal al estilo de "Katrina", a copia y semejanza de lo que hicieron nuestros vecinos en Nueva Orleans en 2005, que sufrió daños cuantiosos, parecidos a los nuestros, y que fue restaurada con dinero FEDERAL.

Varios lectores avispados (por eso nos encantan nuestros lectores, no serán muchos, ¡pero son requetelistos!) propusieron a dos personalidades locales que nos encantaron.

Sugirieron luego luego para este cargo (honorario, a fortiori) de "Zar de la Reconstrucción" al próximo a ser relevado rector del ITESM (y para colmo muy probablemente por un extranjero), Rafael Rangel Sostmann, y también se propuso a Dionisio Garza Medina, capaz e inteligente ejecutivo, quien hoy preside el Consejo de la UDEM.

¡Nos encantan ambas posibilidades!

Sin duda que Nuevo León saldría ganando si cualquiera de estas personas aceptara la chamba de apoyar la reconstrucción de Nuevo León con su talento.

Existe en nuestro medio un exitosísimo precedente para fortalecer la sensatez de lo que propusimos: la Asociación Gilberto, que, con gran solidaridad y ejemplar diligencia, ayudó a la reposición de las viviendas perdidas tras los daños causados por el huracán "Gilberto" en 1988.

¡De que se puede, se puede!

Todo es que se quiera, todo es que los actuales protagonistas que se pelean por el escenario de las pantallas y se codean para sacar al otro de las luminarias dejen los reflectores, antepongan los intereses de la comunidad a los personales, partidistas o electoreros, y se coordinen en forma solidaria y desinteresada para dar paso a algo serio, de fondo, bien hecho, íntegro, transparente, que beneficie a Nuevo León y para que nuestro industrioso Estado salga FORTALECIDO de este difícil trance.

La cantidad que llegó del Fonden es tan risible frente al reto, que indica -a nuestro gusto- que fue sólo una palomeada momentánea, pero que no representa realmente la intención del Gobierno federal.

Salta a la vista que Hacienda no le va a entregar al "Rorro" Medina los miles de millones para que se los gaste en "spots" de autopromoción a nivel nacional.

Tampoco pueden concentrar toda la ayuda en la persona del Alcalde panista de Monterrey, Fernando "Larry" Larrazabal, primero, porque el problema es estatal, y segundo porque se vería e interpretaría muy mal.

Entonces, Medina le tiene que bajar a sus ínfulas y dedicarse a gobernar para todos aquí, no en televisión nacional, y además deben ponerse de acuerdo las fuerzas políticas locales para dar paso a un ente como el que proponemos que represente a TODA la comunidad, y que pueda no sólo pedir los recursos requeridos, sino recibirlos y administrarlos bien para lograr el avance de nuestra comunidad.

fricase@elnorte.com

lunes, 26 de abril de 2010

Honor Olvidado

Por Javier Livas

(24-Abr-2010).-

No se hace ningún favor el Gobernador Medina al descuidar su imagen pública porque, sin quererlo, contribuye al clima de angustia e inseguridad que se vive en Nuevo León -especialmente después de un miércoles renegrido como el recién pasado. Quienes lo asesoran deberían cuidar más su agenda de eventos para que no dé margen a que los medios puedan destacar la frivolidad como estilo de gobierno.

Tampoco debe olvidar que estamos en un virtual estado de guerra en el que, si no se han suspendido garantías, es quizá por pena con la comunidad internacional -a la que de todas maneras ya estamos convenciendo de que México se mueve en un borde muy cercano a la ingobernabilidad.

Los generales en tiempos de guerra tienen que actuar como generales y hacer a un lado los eventos de relaciones públicas que pueden ser totalmente procedentes y explicables en tiempos de paz.

He estado repasando a Maquiavelo y, aunque pudiera estar en desacuerdo en que sus consejos fueron propios para una era que ya murió -previa a lo consolidación de los estados modernos-, hay algunos que siguen siendo muy válidos y vigentes, como el que dice que a un príncipe el poder le llega por el miedo de sus adversarios y no porque se muestre simpático.

En tiempos de guerra el honor se vuelve esencial. Cualquier cosa que el Gobernador haga que no refleje su deseo de preservar su honor termina lastimándolo a él en su credibilidad y, por ende, a su gobierno, que se ve desdibujado y sobrepasado por los acontecimientos, aun a pesar de que sea producto de muchos otros factores sobre los cuales él carece de responsabilidad.

¿Pero qué es el honor?, habría que preguntar. El honor es valor, un sentimiento, una cualidad, un bien preciado que obliga a quien lo posee a responder de cierta forma frente a quienes forman su grupo de referencia. Por ende, en el caso de un Gobernador, el honor rebasa por mucho la esfera del grupo cercano, ya que el Gobernador se ha ligado voluntariamente a la idea de servir a la comunidad. No hacerlo bien es perder su honor frente a quienes se ofreció a gobernar.

Sin embargo, el honor es ya un valor en gran medida olvidado. Tuvo su época de oro quizá en la España antigua, en donde pudieron concebirse los caballeros andantes como el Quijote desfaciendo entuertos y protegiendo al débil. En Inglaterra, sin duda, el honor tuvo su época de oro durante el reinado de la Reina Victoria.

En ambos países, los hombres de honor eran quienes empeñaban su palabra frente a sus pares. Perder el honor era perder la credibilidad y caer en el total desprestigio. En las mujeres, el honor atendía a cuestiones propias de su sexo y se hacía depender de mantener la castidad.

De acuerdo con los estudiosos, el honor ha caído en desuso en la civilización occidental. Dos factores han contribuido a ello. En primer lugar, el cristianismo que exige humildad y poner la otra mejilla. En segundo lugar, la liberación femenina que no sólo dejó en libertad a las mujeres de comportarse como si los sexos fueran idénticos, sino que, de paso, liberó a los hombres de tener que batirse en duelo para hacer valer el honor de una dama.

Sin embargo, regreso al tema original porque hay un lugar especial en el que el honor sigue siendo de vital importancia y allí se aloja para irradiar un poco de dignidad a la especie humana. Es precisamente en el terreno de la guerra, en los ejércitos y en cuerpos como el de los marinos mexicanos donde el honor todavía sigue significando lo mismísimo que en la España del Quijote.

De un soldado se espera que tenga un sentido del honor bien arraigado y afortunadamente nuestros soldados y marinos han estado dando muestras de ello. Es muy lamentable que en estos tiempos de guerra sean unos pocos los que se la jueguen por los demás y los demás se cuelguen de ellos y no den la cara.

La desaparición del honor como vertiente importante de la sociedad en general tiene un lado muy negativo. El honor puede ser también el pegamento que mantiene unidos a los pandilleros, a los narcotraficantes o a un grupo de delincuentes cómplices.

Suena extraño que diga esto, pero el hecho es que el honor es un valor relativo del grupo y no necesariamente de la sociedad en su conjunto.

Razón de más para cuidar el bueno y combatir a quienes lo mal usan para perpetuar el mal.

javierlivas@mac.com

jueves, 18 de febrero de 2010

LA CULTURA DE LA LEGALIDAD

LA CULTURA DE LA ILEGALIDAD

Un ejemplo reciente, de fomento a la cultura de la ilegalidad, que nadie advierte ni condena, nos lo brindan nuestras autoridades con el desaseado manejo de la intentona de construir un Estadio-cantina en el Parque La Pastora y su zona de amortiguamiento ambiental.

Al reactivar el compromiso heredado del gobierno anterior, las autoridades estatales informaron a la opinión pública que el ambicioso proyecto mercantil, disfrazado de “Gran proyecto Ecológico”, provenía de la empresa cervecera y que, la única y final decisión de llevarlo a cabo en La Pastora, correspondía sólo a ésta.

En consecuencia, las autoridades se limitarían a apoyar el interés público definido y decidido por el presidente de una sociedad anónima creada para lucrar y, renunciando a su deber político y legal, permitirían que el interés colectivo quedara sometido al poder fáctico empresarial. Las ovejas protegidas por el lobo. Si le va bien a la cervecera le va bien a Nuevo León.

Ante la arbitrariedad, la reacción de la naciente sociedad civil nuevoleonesa, informada, solidaria y dispuesta a intervenir en las decisiones que afectan la vida pública (legítima expresión del interés público), se dejó sentir.

El colectivo ciudadano organizado para defender el Parque, se movilizó y canalizó su coraje a diversas acciones que van de la obtención de información, difusión, denuncia y presión, a la movilización en los espacios públicos.

Luego de que la Profepa clausurara el terreno donde se pretende construir el Estadio, por violaciones a las leyes ambientales federales denunciadas por los ciudadanos, la sorprendida cervecera anunció que, por ese hecho y por una serie de actos ajenos a su control que ponen en entredicho la continuidad de su participación en el proyecto, se retiraba del mismo.

Cualquiera en sus cabales habría concluido que al desistir el “único interesado en el proyecto”, el desencuentro entre gobierno y ciudadanos quedaba resuelto. Las autoridades estatales se liberaban de presiones para privatizar el espacio público; la cervecera se reconciliaba con la sociedad a la que se debe y; la ciudadanía, quedaba satisfecha con el rescate de su Parque. Final feliz.

Pero no. El gozo se fue al pozo. Otra vez a resistir, a defender los espacios públicos, los ecosistemas, y las Áreas Naturales Protegidas, de la voracidad de los no-ciudadanos nacidos del matrimonio político-empresarial.

Los socios emboscados, los que impunemente dilapidan los bienes de la comunidad estando obligados a preservarlos, salieron al rescate, no del parque público ni de la debida aplicación de la ley sino, del ambicioso negocio privado solventado con recursos públicos.

Casi toda la clase política estatal, salió en pandilla a linchar al osado delegado federal que en ejercicio de sus facultades legales se atrevió a aplicar la ley ambiental. Sin atreverse a negar que las acciones que motivaron la clausura si se realizaron, alegaron que la sanción prevista en la ley para esos casos les parece inadecuada e inoportuna, vista la transcendencia del proyecto e importancia de los personajes involucrados. La ley no se debe aplicar a los importantes y menos si el asunto vale mucho dinero. Un ejemplo de igualdad ante la ley.

La orquestada ofensiva gubernamental para lograr que se lleve a cabo el jugoso negocio, acompañada por la desbalanceada información de los medios de difusión que, cooptados, administran la ignorancia, revivió el conflicto y exhibió el desprecio de las autoridades por la ley cuando no coincide con sus caprichos o intereses.

El descomunal ataque al delegado federal que impidió el pretendido cambio de uso del suelo de un espacio público por no ajustarse a los procedimientos legales, y que, en consecuencia, frenó los afanes para desvirtuar su vocación, no abona en nada el fortalecimiento de la cultura de la legalidad. Lo peor es que quienes piden la destitución del funcionario, son los responsables de hacer cumplir las leyes relativas al desarrollo social y urbano, la seguridad y la conservación ambiental. Qué podemos esperar.

Debemos superar la tragedia de vivir en una sociedad en la que los que detentan el poder económico y político se burlan de la ley sin sufrir las consecuencias. Llegó la hora de decirle no a la arbitrariedad. Tenemos que apostar por el imperio de la ley. La cultura de la legalidad garantiza la paz social e individual.

Los que amamos a La Pastora no vamos a permitir el despojo. No, sin que paguen el precio político y social de la ilegalidad. Una vez más, como en el Parque Fundidora, como en el Cerro de la Silla y en el Cañón de la Huasteca ¡No pasarán!

claudiotapia@prodigy.net.mx